miércoles, 9 de noviembre de 2011

Servidores...


Espero  se hayan despertado hoy con mis mismas ganas de seguir creciendo y aprovechar este día hermoso! y si no es así, todavía es temprano jaja. Les quiero compartir este pequeño comentario del evangelio de ayer que escribió San Agustín cuando fue Obispo y un pequeño comentario mio..

Acá les va:

"El obispo, que esta a vuestra cabeza, es vuestro servidor... Que el Señor nos otorgue, pues, con la ayuda de vuestras oraciones, ser y permanecer hasta el final siendo aquello que queréis que seamos...;que nos ayude a cumplir lo que nos ha sido encargado. Pero que lo que somos, no coloque en nosotros la esperanza de ustedes. Me permito decirles esto en calidad de obispo: quiero expresar nuestra satisfacción por ustedes y no henchirme de orgullo... Hablo ahora al pueblo de  Dios en nombre de Cristo, hablo en la Iglesia de Dios, hablo como pobre siervo de Dios: no pongan sus esperanzas en nosotros, no pongan sus esperanzas en los hombres. ¿Somos buenos? Somos servidores. ¿Somos malos? seguimos siendo servidores. Pero los buenos, los fieles servidores son los verdaderos servidores." San Agustín, Obispo de Hipona (Africa del Norte) y Doctor de la Iglesia

Rescato todo realmente en este texto, pero lo que me movió el piso fue lo siguiente: "¿Somos buenos? Somos servidores. ¿Somos malos? seguimos siendo servidores". Y acá creo que destaco el un gran problema que hoy en día ataca a nuestros hermanos en la fe: Esperar que personas humanas representan con perfección a Cristo y ponerlos a ellos en el frente de la batalla! como esperando que peleen por nosotros, basando en ellos nuestra esperanza! y después ellos fallan y que pasa? perdemos la fe, nos sentimos impotentes, nos sentimos débiles, el popular "se me cayo un ídolo" que lastimosamente acarrea a que personas inseguras en su Fe se dejen caer, se dejen morir, retrocedan! 
Pero aquí dice bien claro un Santo de Santos: "No pongan sus esperanzas en nosotros, no la pongan en los hombres" Nuestra esperanza debe estar únicamente en Cristo Jesús nuestro Señor, en quien no encontraremos desperfectos ni equivocaciones, y donde nunca podremos desesperanzarnos!, imagínense y esto es algo que pensé muchas veces: Que nuestros queridos Padres de Schoenstatt a quienes tenemos como asesores espirituales y formativos, Tommy, Pedro, Martin, Pontes, Antonio...un día nos enteremos que alguno tuvo durante su sacerdocio algo así como lo de Lugo! dejaremos de creer? sentiremos nuestra fe falsa? siquiera pensaremos en juzgarlos y culparlos de que mucha gente se aleje de la iglesia? como se nos ocurre? Es que tenemos nuestras esperanzas en los hombres! Creamos perfiles de Dios en la tierra cuando en realidad todos fuimos tallados con la misma mano y padecemos de mismas debilidades.. pero ojo! SEGUIMOS SIENDO SERVIDORES, no amos ni maestros, SERVIDORES! 
No somos ni buenos ni malos! somos servidores, que increíble no? y que hermoso el día que haciendo todo lo que hacemos (retiros, apostolados, oraciones, vigilias, misiones, jornadas, Adoraciones, Celebraciones eucarísticas, lecturas bíblicas, etc.) podamos decir fervorosos: "Solamente hice lo que DEBÍA hacer!" 

Recemos hermanos para que Dios nos prepare para ese momento y durante el resto de nuestras vidas sigamos con nuestro servicio y siempre conscientes de que no merecemos ni siquiera un mínimo de agradecimiento a cambio!

Hagamos lo que debemos hacer...

"Sagrado Corazón de Jesús, en vos confiamos"

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