El siguiente escrito habla un poco de algo que tengo muy presente en mi vida diaria y el titulo de arriba es creo yo la definición perfecta de esa ambición interna de la cual voy a explayarme.
Todos fuimos criados en diferentes ambientes, realidades sociales, situaciones familiares, creencias religiosas, costumbres cotidianas, etc. Pero todos los hombres (cuando hablo de todos me refiero a los que buscan el significado de la vida) nos sacudimos día a día por una sed que llevamos adentro, unos deseos profundos de mejorar lo que ya poseemos: nuestras familias, casas, trabajos, personalidades, parejas, creencias, sentimientos, etc, en fin, llevamos la mayor parte de nuestro tiempo poseídos por unas intensas ganas de ser mejor, y mejorar lo que tenemos a nuestro alrededor aunque muchas veces y la gran mayoría de ellas ese sentimiento queda solo en palabras y pensamientos pues somos derrotados por la negatividad del mundo en que vivimos, una mentalidad negativa que nos atrapa, nos encierra, limita nuestras posibilidades y nos debilita, haciéndonos formar parte del resto, de aquellos que no se mueven, no se levantan, no caminan, no viven..
Para la gente que se siente identificada con lo que está leyendo la vida es más dura que para aquellos que se dejan vencer, no esforzarse es fácil, darse por vencido, lo es más. Uno tiene que definir a qué mundo pertenece, y si es a este, levantar sus brazos, mirar al cielo y seguir caminando. Los guerreros de la vida (así es como me gusta llamarlos) son aquellos que no llevan la espada en la espalda como esperando no ser atacados, sino que la llevan en la mano, preparados para cualquier situación que los quiera hacer desertar de su misión, de su función en esta vida. Aquellas personas son la inspiración de vida de nuestras siguientes generaciones, ¡Así como algunos lo fueron para la nuestra! Si el mundo no está perdido aun, permítanme decirles, es gracias a estos héroes.
Como dice el titulo, la vida es cuesta arriba, ¿Por qué? Y la respuesta a esa pregunta es otra: ¿Cómo cuesta más caminar? Cuesta arriba, así es, y es subiendo que uno llega a lo “inalcanzable”, lo que jamás se pensó alcanzar o mejor dicho, lo que el resto siempre quiso que lo veas imposible, cuando para estos héroes la palabra “imposible” es excusa y sinónimo de debilidad. Habrá momentos tristes, momentos de soledad, momentos en que caerás y dirás: “No puedo más caminar, ya no puedo subir” y es ahí donde uno tiene que mirar 2 cosas: todo lo que ya subió y lo que le quede para llegar y así darse cuenta que no es de los que se quedan abajo, que lo suyo no es quedarse sentado, sino caminar.
Desde chicos nos vendieron una mentira, nos dijeron que el llegar a la cima es el mejor sentimiento, es lo más hermoso, algo que no se puede comparar. Permítanme decirles que están equivocados y siempre lo estuvieron, lo importante y lo más hermoso es la “subida”, vivir cada momento, cada caída, cada tropiezo, cada levantada, cada llanto, cada risa, cada alivio y cada dolor como si nuestra cima no estuviese en los planes, como si eso fuese la vida, y es así! El aprender de cada reto que encontraremos es algo que solo se gana subiendo y me atrevo a decir que uno no aprende a no tropezar porque le advierten, tarde o temprano no vera la roca pues uno empieza a ser más cuidadoso recién cuando por desatención piso una de ellas. Nunca podremos saber si a mitad de camino nos llevará el tiempo o será nuestro momento de dejar el mundo; y justamente el vivir pensando que esta es nuestra oportunidad, que este es nuestro UNICO momento hará que la subida sea mejor apreciada, mejor valorada y por supuesto, mejor aprendida.
Es muy difícil que interpretemos con exactitud para que nacimos, que vinimos a dar, el famoso “¿Por qué Dios nos trajo al mundo? Por eso siempre importante seguir a nuestros corazones y a nuestra fe, ellos saben el camino y nos guían, pero somos nosotros los que luchamos para defenderlos. La vida es cuesta arriba y siempre lo será, recordemos esas palabras en cada momento en que queramos bajar y volver, aquellos que decidan quedar al pie de la montaña se quedaran estancados y nunca ven que les espera al otro lado, en cambio para nosotros, que decidimos llegar a la cima y cruzar, veremos que al otro lado nos espera otra montaña, quizás más difícil y grande que la anterior o mejor, mas hermosa. Pues sí, para un guerrero la lucha solo termina cuando sus brazos ya no pueden levantarse y sus pies ya no pueden avanzar, y no hablo de la rendición pues eso es decisión propia, sino de la muerte. ESE es el momento en que tenemos que dejar de caminar, y ese será el momento en que las generaciones que nos siguieron verán nuestra herencia: “nunca se detuvo, nunca pensó en regresar, por más que caía nunca dejo de avanzar” ese es el mensaje que debemos dejar a nuestros hijos, familiares, amigos y si podemos al resto del mundo.
Ese es el mensaje que hará que otros suban montañas y aprendan que a vida es cuesta arriba. Yo se que los que están leyendo esto están subiendo, o están interesados en hacerlo. Sigan así, capaz nos encontremos en alguna parte del camino, pues los que buscamos lo mismo siempre caminamos juntos, aunque tomemos senderos diferentes; y recuerden siempre, ustedes son guerreros de la vida, y solo ustedes pueden pararse a sí mismos.
Aprovechen cada momento y valórenlo, porque el tiempo es irrecuperable y no nos queda mucho, por eso cada segundo de nuestra vida disfrutémoslo y de cada paso cuesta arriba hagámoslo algo nuestro, para siempre.